La tiroides es una glándula endocrina que produce hormonas importantes para regular el metabolismo y el crecimiento celular. Un mal funcionamiento de la tiroides puede afectar la fertilidad femenina de varias maneras:
- Problemas de ovulación: La tiroides produce hormonas que son esenciales para la ovulación. Si los niveles de estas hormonas están desequilibrados, puede provocar problemas en la ovulación, lo que reduce las posibilidades de quedar embarazada.
- Problemas de implantación: Las hormonas tiroideas también juegan un papel importante en el proceso de implantación del embrión en el útero. Si los niveles de estas hormonas están desequilibrados, puede afectar la capacidad del embrión para implantarse en el útero.
- Alteraciones en el ciclo menstrual: Los trastornos tiroideos pueden alterar la duración y la regularidad del ciclo menstrual, lo que dificulta la identificación de los días fértiles y la planificación de las relaciones sexuales en los momentos adecuados para concebir.
- Aborto espontáneo: Las mujeres con trastornos tiroideos no tratados tienen un mayor riesgo de aborto espontáneo en las primeras etapas del embarazo.Por lo tanto, es recomendable que las mujeres con problemas de fertilidad se sometan a un control de la función tiroidea.