El día previo a la prueba no está permitido comer: leche o productos lácteos, cereales, pan, galletas, tostadas, biscotes o tortitas, productos de pastelería o bollería, caramelos o chicles, mermeladas, legumbres, patata, verduras y vegetales, frutas y zumo de fruta, frutos secos y embutidos elaborados (jamón cocido, pavo, mortadela, fuet, salchichón…).