Las concentraciones de cortisol varían de manera biológica a lo largo del día siguiendo un patrón circadiano, es decir, diario. Los niveles más altos de cortisol se alcanzan por la mañana alrededor de las 08:00, y van disminuyendo hasta alcanzar los valores mínimos por la noche, sobre las 23:00. De madrugada, sobre las 03:00-04:00 vuelven a incrementarse y el ciclo se repite.