La hemoglobina glicosilada (HbA1C) es una variante de la hemoglobina unida a la glucosa y su proporción representa de forma aproximada el promedio de glucosa en sangre de los últimos tres meses. Unos valores superiores a 6,5% se consideran altamente sospechosos de diabetes y es la herramienta más útil para monitorizar el control glucémico. Sin embargo, una única medición generalmente no basta para realizar un diagnóstico definitivo. Es habitual realizar otras pruebas que deberán ser solicitadas por tu médico.