La Lp(a) es un biomarcador genético asociado al riesgo cardiovascular. A diferencia de otros lípidos que pueden modificarse con la dieta o el ejercicio, los niveles de Lp(a) están determinados casi exclusivamente por la genética y se mantienen estables a lo largo de la vida. Niveles elevados favorecen la formación de placas en las arterias (aterosclerosis), aumentando el riesgo de infarto, ictus u otras enfermedades cardiovasculares.






